Jorge tenía una Canon AE1, pero quería tener la Leica porque responde mejor en términos de nitidez, definición y absuelve muchos problemas de la profundidad de campo. Después de hacer todo el trabajo cinematográfico le empezó a gustar la Aton, una cámara cinematográfica fabricada para documentalistas y la alcanzó a comprar. Su ampliadora era una Meokta checa, creo que después la cambió por una Omega. A Jorge le gustaba el laboratorio y a mí me gustaba como lo hizo porque se compró un bombillo amarillo, lo envolvió en dos sobres de manila y ese era su filtro de seguridad. El laboratorio estaba en el apartamento del primer piso, en el cuarto de servicio.
Pedro Salamanca